“Con el oxígeno del aire y el agua que cae del cielo me basta. No tengo motivo de queja”
Nació en Esperanza, provincia de Santa Fe el 4 de julio de 1895 y falleció en Rosario, Argentina, el 14 de enero de 1995. Fue un médico rural, naturalista, escritor y filántropo, famoso por su modestia y abnegacíon, que pasó cincuenta años en una remota localidad de Formosa ejerciendo desinteresadamente la medicina. Escribió libros científicos de antropología, flora y fauna. Renunció a todo tipo de honorario y premio material viviendo con suma humildad y colaborando con su dinero y tiempo con aquellos que más lo necesitaban a pesar de que pudo haber tenido una cómoda vida ciudadana, gracias a sus estudios y a la clase social a la que pertenecía.
Un par de frases por él dichas sintetizan muy bien su pensamiento sobre su profesión y su manera de vivir:
"Si algún asomo de mérito me asiste en el desempeño de mi profesión, este es bien limitado, yo no he hecho más que cumplir con el clásico juramento hipocrático de hacer el bien a mis semejantes".
"Muchas veces se ha dicho que vivir en austeridad, humilde y solidariamente, es renunciar a uno mismo. En realidad ello es realizarse íntegramente como hombre en la dimensión magnífica para la cual fue creado".
Fue hijo de Waldino Maradona (maestro, periodista, productor rural y político) y de Petrona Encarnación Villalba (estanciera). En realidad sus padres vivían en la localidad de Barrancas, también localizada en Santa Fe, donde Esteban Laureano pasó su infancia, a orillas del río Coronda. En este lugar su padre se desempeñaba como maestro en la estancia Los Aromos. Allí aprendió, jugando, a vivir en el monte, cazar y pescar.
Nació en Esperanza, provincia de Santa Fe el 4 de julio de 1895 y falleció en Rosario, Argentina, el 14 de enero de 1995. Fue un médico rural, naturalista, escritor y filántropo, famoso por su modestia y abnegacíon, que pasó cincuenta años en una remota localidad de Formosa ejerciendo desinteresadamente la medicina. Escribió libros científicos de antropología, flora y fauna. Renunció a todo tipo de honorario y premio material viviendo con suma humildad y colaborando con su dinero y tiempo con aquellos que más lo necesitaban a pesar de que pudo haber tenido una cómoda vida ciudadana, gracias a sus estudios y a la clase social a la que pertenecía.
Un par de frases por él dichas sintetizan muy bien su pensamiento sobre su profesión y su manera de vivir:
"Si algún asomo de mérito me asiste en el desempeño de mi profesión, este es bien limitado, yo no he hecho más que cumplir con el clásico juramento hipocrático de hacer el bien a mis semejantes".
"Muchas veces se ha dicho que vivir en austeridad, humilde y solidariamente, es renunciar a uno mismo. En realidad ello es realizarse íntegramente como hombre en la dimensión magnífica para la cual fue creado".
Fue hijo de Waldino Maradona (maestro, periodista, productor rural y político) y de Petrona Encarnación Villalba (estanciera). En realidad sus padres vivían en la localidad de Barrancas, también localizada en Santa Fe, donde Esteban Laureano pasó su infancia, a orillas del río Coronda. En este lugar su padre se desempeñaba como maestro en la estancia Los Aromos. Allí aprendió, jugando, a vivir en el monte, cazar y pescar.
